Hay ausencias que se extrañan
y otras que se olvidan.
Hay ausencias de las cuales
hablas cada día.
Hay ausencias que recuerdan
retratos de antaño
y aquellas que la memoria
borra de por vida.
Hay ausencias que se dedican
a lastimar el alma
y unas cuantas
que la abrigan y la sanan.
Hay ausencias que contagian
olvidos y carencias
y ausencias que generan
nostalgias y recuerdos.
Hay ausencias que traen
todo lo que se ha tenido
y aquellas que torturan
por lo que ha faltado.
Hay ausencias que de balde
se han sumado a la vida
y aquellas que escogimos
queriendo y sin querer.
Hay ausencias conocidas
con nombres y rostros
y otras que se han borrado
y no quedan ni sombras.
Hay ausencias que de ausentes
causan lágrimas y dolores.
Pero hay ausencias presentes
que abrazan y suspiran.











