sábado, 16 de abril de 2022

TRISTE FINAL

 hombre triste y depresivo
En el momento más difícil de mi vida, cuando más ayuda necesitaba, estuviste. Pusiste a mi disposición tu auto, tu compañía y hasta me diste dinero que no quisiste que te devolviera. 

Me cuidaste y respetaste siempre como si fuera tu hermana. 

Compartimos buenos y malos momentos...

Siempre llegabas para dar una mano a quién lo necesitara. Siempre estabas atento para ayudar o para lo que hiciera falta. Siempre te ponías en el lugar del otro y tratabas de entender su situación. ¡Tenías un gran corazón!

Te gustaba viajar pero no querías hacerlo solo. Venías y nos invitabas a mi hermano y a mí. Subíamos al vehículo y el destino era algún sitio en dónde hubiera mucha naturaleza y aire puro.
En el camino, conversábamos de la vida, de La Biblia, de cine y de muchos otros temas. Y la buena música nunca faltaba en aquellas travesías. 

Aunque eras un ser triste y melancólico, te gustaba contar historias muy divertidas.

Tenías la costumbre de venir a mi casa casi todos los días y, por temporadas, desaparecías tomando por otros rumbos. 

Hacía ya bastante tiempo que no te veíamos y mi hermano fue a buscarte, pero no te encontró. Al otro día volvió a tu casa y le dieron la peor noticia... Habías decidido tomar tu vida en tus manos...

¡Lamento tanto no haber sabido que estabas tan mal! ¡Qué terrible final! ¡Cuánta tristeza! ¡Qué inmenso dolor!

Te llevaré siempre en mi corazón y te recordaré con cariño. Le doy gracias a Dios por haberme regalado tan bonita amistad.


Que Jesús te recoja en sus amorosos brazos.


En memoria de Hugo, mi amigo.


Si los contenidos han sido de tu agrado, Compártelo con tus amigos y con tus contactos: