Pequeña guerrera
que con corta edad
supiste de repente
lo que es la maldad.
Pequeña guerrera
de ojos muy tristes
que te rebelaste
contra la adversidad.
Pequeña guerrera
de pocas sonrisas
que construiste muros
para que no te vean llorar.
Pequeña guerrera
con lágrimas en las mejillas
que tomaste en tus manos
las riendas del dolor.
Pequeña guerrera
que enfrentaste el miedo
y echaste a aquellos
que te hacían el mal.
Pequeña guerrera
que con tu vida rota
tienes el corazón
más noble y especial.
Pequeña guerrera
que buscaste a Dios
y entregaste tu alma
en Sus manos para sanar.
Pequeña guerrera
que el Señor liberó
y que camina contenta
esparciendo amor.










