A veces se me va el sueño y la noche se torna más oscura e interminable.
Me levanto, camino un rato y bebo un vaso de agua.
A veces se me va el sueño y la noche se siente muy solitaria.
Me siento en la cama, leo un buen libro o escucho música.
A veces se me va el sueño y la noche se colma de sonidos y de silencios.
Pienso, derramo lágrimas o la risa me acompaña.
A veces se me va el sueño y escribo algunas líneas...
...Y aparecen recuerdos que parecían olvidados.
A veces se me va el sueño y la noche invita a la oración.
Hablo con Dios y hallo la paz que mi alma necesita.
Luego me duermo tranquila, como un niño en los brazos de su madre.









