¿Estuviste en un hospital y abrazaste a un enfermo, lo llevaste al baño, lo acompañaste, sin juzgar por qué estaba enfermo?
¿Estuviste en una villa de emergencia y te sentaste en un tarro a compartir una comida con ellos, sin mirar la condición en la que viven?
¿Estuviste en la cárcel y compartiste con los presos una charla, una comida, sin que importara que delitos cometieron?
¿Estuviste delante de un mendigo y le diste lo que te pidió?
¿Estuviste con una persona que no tenía adónde vivir y la albergaste en tu casa?
¿Estuviste en un psiquiátrico y trataste de hacer contacto con los pacientes sin prejuicio alguno?
¿Estuviste ahí para suplir la necesidad de alguien sin juzgar la condición en la que se encontraba?
¿Estuviste ahí? Esta pregunta nos hará nuestro Creador el día que estemos delante de Él.
¿Estuviste en una villa de emergencia y te sentaste en un tarro a compartir una comida con ellos, sin mirar la condición en la que viven?
¿Estuviste en la cárcel y compartiste con los presos una charla, una comida, sin que importara que delitos cometieron?
¿Estuviste delante de un mendigo y le diste lo que te pidió?
¿Estuviste con una persona que no tenía adónde vivir y la albergaste en tu casa?
¿Estuviste en un psiquiátrico y trataste de hacer contacto con los pacientes sin prejuicio alguno?
¿Estuviste ahí para suplir la necesidad de alguien sin juzgar la condición en la que se encontraba?
¿Estuviste ahí? Esta pregunta nos hará nuestro Creador el día que estemos delante de Él.
Jesús nos dice en Las Escrituras:
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.
Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?
¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?
¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?
Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.
Mateo 25: 35 al 40 (La Biblia RV 1960)*
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.
Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?
¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?
¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?
Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.
Mateo 25: 35 al 40 (La Biblia RV 1960)*
Y también dice el Señor:
Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
Mateo 25: 42 al 46 (La Biblia RV 1960)**










